
La horquilla, si se encuentra casualmente por el suelo, favorece el encuentro con nuevos amigos.
Cuando se encuentra una, hay que colgarla detrás de la puerta durante un mes, porque protegerá la casa, y luego se debe tirar de nuevo a la calle para que alguien goce de las mismas ventajas.
Si la horquilla resbala del pelo, pero se recupera pronto, se evita un grave peligro; en cambio, si se cae, hay alguien que está pensando con odio en esa mujer despreocupada, poco atenta a su pelo.
Massimo Centini